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EN CERVEZA

Hay días en que mis pies despiertan disléxicos y congestionados, y olvidan conjugar tobillo rodilla peldaño. De bruces contra el rodapié se me hace añicos el entusiasmo, y con el recelo partío deseo como los abuelos (por lo bajo): que los canales de mi televisión amanezcan mudos (o yo sorda), que a los amantes de los dedos las caricias les resbalen, que las buenas nuevas del buzón sean arrastradas por un extraño tsunami, que los rostros de los marcos del salón desaparezcan en formas de origami. y que las petunias del balcón se mustien con el primer rayo de sol de la primavera Y como tú no estás calmo mis ganas de llorar en cerveza.

COMPAÑÍAS QUE INSPIRAN

"Tienes que escribir, hay gente que espera tus palabras como la inocencia y la sorpresa el día de San Valentín". Nunca acabo de creerme que alguien pueda tenerme de favorito en su explorador, del mismo modo que me cuesta imaginar que un hombre apuesto e inteligente me esté pensando al llevarse el cucharón a la boca. Pero pasa, y tras unas cañas, mucha complicidad y pocas respuestas, agarro mi roída libreta negra, víctima del día a día, de la rutina y mi dejadez. Y escribo.  Hacemos repaso. La gente se empareja. ¿Por qué?, ¿Es fácil? ¿Difícil? ¿De verdad vivimos aislados o conocer (ciber)gente hoy es más fácil que nunca? Te amará hasta que decida marcharse así que no te preguntes por el qué pasará y disfruta el instante. Mi abuelo murió y hay pocos dolores tan intensos. Aún me cuesta imaginar que al sentirme sola y buscarle dentro del sillón, no vaya encontrarle en su hueco. Ningún amante me dejó jamás un vacío tan grande.  Cerramos la tarde sin concretar un reencuentro...

ALMAS GEMELAS

Tras accidente nuclear, amenaza de Tsunami o colisión de un cometa sobre el planeta Tierra, he de confesar que pocos términos me horrorizan más que el de almas gemelas.

LA IMAGEN MENOS AGRADECIDA

La imagen menos agradecida no es la que te tomaron a los catorce años con acné, moda ochentera y un cuerpo deformado por las hormonas. Tampoco es la de aquella fiesta en que las drogas y el alcohol te diluyeron el decoro y acabaste morreándote con la más fea. No, la imagen menos agradecida es la de la persona que quieres cuando el tiempo va difuminando la poca vida que le queda. Es ese sinsabor de saber que te costará borrar su recuerdo de mirada al infinito, y colocar en su lugar, el brillo que desprendían sus ojos al verte correr hacia sus brazos. La imagen menos agradecida es la del pijama roído, los quejidos, su desgana, en vez de la camisa y la corbata, su coquetería buscándose en un espejo y su entonación cada Nochebuena del "Torito bravo" al acabarse la botella de cava.

CANSADA

“La columna vertebral está formada por 26 huesos llamados vértebras, separados entre sí por unas almohadillas de tejido blando, llamados discos intervertebrales”.  Así rezaba mi libro de texto a los 12 años, e igual que mi vecina, el Padre Nuestro, yo recitaba la lección. De pequeños, e incluso de grandes, muchos se preguntan cuánto de importante o de superfluo hay en que te enseñen en la escuela que todos nos sostenemos sobre 26 pequeños huesos. “Necesario para poseer un bagaje al menos mínimo de cultura general”, responden sus partidarios, pero es más que eso.  Al estrenar ciudad me entusiasmé. Pensé que quizá pudiera ser definitivo. Sin embargo, meses después planeé una huida al otro lado del charco. Naufragué. La recién demasiadopronto casada, mi amigo el poeta y yo, compartíamos una Ensalada de la Huerta en la taberna del pueblo. “En algún momento hay que echar raíces, no se puede vivir en constante tránsito, ¿no crees? Puedes acabar siendo dueña de un destino desorie...

CARLA Y MANUEL

Imagen
- Cari, creo que estoy preparada. - ¿Estás pensando lo mismo que yo? - Sí, pidamos una hipoteca. [imagen: niña imantada]

MUNDO INTERIOR

Muchas personas buscan calor para derretir sus miedos, y si no es así, al menos para sentir que no son las únicas que llevan demasiado cargado el cubata.  No saben cocinar solas, caminar en silencio o escoger unas cortinas sin una segunda opinión, y cuando el domingo en la tarde soportan sobre la frente una terrible resaca, concluyen que no hay razón para vivir así y mojan el sábado siguiente en unos labios nuevos, encadenando relaciones con chicas que aman los zapatos u hombres que las sostienen al caminar mientras le hablan de nanopartículas,y que al final, suelen marcharse de la misma manera.  A mí siempre me ha ocurrido lo contrario. He estado tanto tiempo compartiendo gel, brick de leche y orgasmos conmigo misma que me he vuelto una especie de Mogli de la gran ciudad, algo así como una niña arrebatada a sus padres y entregada a los monos. Me recojo las lágrimas y las clasifico en cajitas según su color, y cuando no hace frío, me gusta sentarme en el parque y contarme m...