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ESTÁ LLOVIENDO OTRA VEZ

Las palabras más bellas nos las dijimos callados. Nunca nos quisimos más que cuando estuvimos alejados. Sé que duele. Que te duele. Que me dueles. Que nos dolemos. Pero no hay antídoto ni torniquete que pueda cortar esta hemorragia. Tendremos que sangrar.  Tú y yo.  Sin descanso.

OTRAS

Creo que da menos miedo perder al amor de tu vida que encontrarlo. Por eso él va a salir a buscarla. A buscar sus ojos verdes en otros ojos. Sus manos en un par de manos grandes que le acariciarán el pelo. Su espalda en otro cuerpo al que hará el amor pensando en sus piernas largas.  Mucho más allá de lo que exige el tiempo, dormirá en cualquier lugar, con quien le deje hacerlo. Y besará todas las bocas intentando demostrar que sólo existe una .

30 DÍAS

No son tanto las noches las que me duelen, son las mañanas, cuando te sueño.  Caminé nuestras calles y las hice mías. Escuché tus canciones y les di un significado nuevo.  Conduje por carreteras inciertas y abandoné  en la primera gasolinera mi flojera de sueños y mi tendencia a mirar hacia atrás.  Ya no son húmedas las noches ni los recuerdos tan tristes; ya no me condiciona la incertidumbre ni esa fe ilusa y tonta.  Puede que las estrellas fallaran,  que esta vez el firmamento rompiera con todo, pero eso no significa que no quede magia en la chistera para esta señorita.  Porque hubo otros,  porque hubo un tiempo en que elegí esta vida.  El tiempo será juez  y benefactor en esta historia y sabrá cerrar heridas  y soplar vientos nuevos .   Puede que suspire  o puede que me quede aquí para siempre,  pero no son tanto las noches  las ...

BACHES

Laura justifica su comportamiento: "No estoy bien, estoy pasando un bache". Raúl se disculpa de Nerea: "Lo siento, no sé qué hacer para salir del bache". Héctor se distancia de Bernardo: "Será mejor que lo dejemos hasta que pase este bache". Ya está bien, joder, ¡alguien tiene que hacerse responsable y asfaltar esta vida de una puta vez! * Bache: Hoyo en el pavimento de calles, carreteras o caminos, producido por el uso u otras causas.

CERTIDUMBRES

- Mira que los mapas han cambiado. Que las isobaras ya no andan revueltas como burbujas de agua en su punto de ebullición. Que la lluvia ya está haciendo las maletas y que cuando se instale el sol, con un par de camisetas y una falda me daré por satisfecha. Que no hay nada que me retenga aquí. Que las noches ya no son tristes, ni la dependencia uno de mis productos de primera necesidad. Que ya no creo. Que soy una atea del amor.  Mírame y dime entonces: ¿Quién te dice que no me marcharé? ¿Quién te hace creer que permaneceré a tu lado cuando ya no queden en la nevera helados de café que compartir un viernes a media tarde?  ¿Quién, dime, quién? ¿Quién te lo jura y perjura con tanto ahínco?  - Tus ojos.

MEDIDAS REPRESIVAS

Quiero un Grupo de GEOS corriendo tras mi inseguridad. Una ley de censura para mis miedos. Pelotas de goma apuntando a mi falso optimismo y un portal abierto al final de la calle donde tú simplemente me abraces.

LA NIÑA DE PORCELANA

La niña de porcelana estudia Comercio Internacional y gasta escote y piernas largas. Su piel es clara como el gotelé y su nariz, chata como el escalón de mi cocina. El brillo de su maquillaje deslumbra las miradas de pequeños hombres de veinte años que sueñan con presentársela a su madre o tirársela en los baños de un bar. Yo, sin embargo, soy más bien de cerámica. Quizá por eso nunca acabo de romperme.