jueves, 5 de septiembre de 2013

CORAZÓN EN LA GARGANTA

No sé frenar. No sé frenar si no es contra un muro. Y mi pie derecho parece pegado al acelerador. 

Veinte, cuarenta, sesenta, hasta a ochenta por hora corren mis emociones en poblado. Y no sé qué hacer, no sé cómo controlar esta tendencia suicida.

Tengo el chasis abollado de chocar una y otra vez contra tus palabras. Soy la voyeur de tus sueños con otra. Tú que sigues follándote su recuerdo mientras yo lucho para que no te conviertas en el cáncer de mi corazón.

Tengo el corazón en la garganta. Amenaza con saltar, pero yo no le culpo.

3 comentarios :

Amando García Nuño dijo...

Yo que él, no saltaría. Le vas a atropellar... Y un corazón abollado, no es un corazón, que dijo el poeta.
Abrazos, siempre

Un corazón en vidriera dijo...

Fantástico el juego de asociación¡!

Un corazón en vidriera dijo...

Marta, te quería invitar a participar de un nuevo espacio interactivo para escritores y lectores. Realmente creo que gustarías mucho en el sitio. Si querés mandame un mail a agustinaseeber@gmail.com y te cuento de qué se trata.
Un gusto,
Agus

 
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