jueves, 23 de septiembre de 2010

REFLEJOS

Uno de los inconvenientes de ser una niña modelo es que raramente se cuestionan tus comportamientos. 
Como tu moral suele ir en consonancia con el establishment adulto, pronto eres llevada al redil en caso de transgredir su delgada línea circular. Basta una llamada al orden apelando a tu sensatez y tu intachable carrera en el deber ser.En mi caso, se hacía siempre uso del eficaz y recurrente: “Qué pasa, ¿es que ahora vas a ser como tu hermano?”. No falla(ba), nunca.
Miquel solía invitarme a una cerveza los fines de semana antes de hacer caja, “pásate a buscarme”, me decía. Yo acompañaba sus relatos de muchacho descreído con un refresco de limón. Tenía 21 años, él, 28. Adoraba su ritmo trepidante y desorganizado, sus líos de cama a lo Gil de Biedma y su ataque frontal a toda idea preconcebida. Él escudriñaba mi mirada en busca de desaprobación y admiraba mis ideas férreas, mi coherencia. Rebuscaba juicios de valor que yo escondía entre mis dedos y la servilleta. 
Hablábamos de las mujeres que se tiraba, de lo imbéciles que eran los clientes y de sus resacas. Él bromeaba sobre mi inquietud por cambiar las cosas y la conveniencia de que me emparejara con uno de sus santos amigos, y cuestionaba constantemente mis sentencias con su “¿y por qué piensas eso?”. 
Finalmente se marchó. Removió mi estabilidad y se hizo con una gran parte de ella. Me dejó en un bucle de preguntas y me ayudó a configurar, sin saberlo, la mujer que soy ahora. Nunca nos enamoramos ni nos comimos. Y no me dolió que se fuera. Sencillamente pasó, como tantas otras personas que llegan sin que las llames y se marchan en silencio. Hoy soy terca, testaruda, cabezota. 
En realidad, siempre lo he sido. A veces me siento mareada porque aún navego entre lo que fui y lo que quiero ser algún día. Quizá por eso me enerva que me comparen con esa niña inamovible y complaciente que no corre la cortina y se conforma con su reflejo en la ventana.

14 comentarios :

Valli dijo...

Pues quien te compare así, poco te conoce. Bonita historia.

Mirona dijo...

Aplauso, aplauso, aplauso.

100PiEs dijo...

A veces ocurre que las personas de las que nos nos emanoramos ni nos las comemos son las mas nutritivas para nuestro presente y futuro.

100PiEs dijo...

De las que NO nos enamoramos, quise decir.

niña imantada dijo...

Gracias, Valli :)

niña imantada dijo...

Me alegra que te gustara, Mirona ;)

niña imantada dijo...

Se entendió, 100Pies.

Pues sí, tienes razón, al menos son menos complicadas.

Sonia dijo...

Sabes?, a siempre me ha pasado eso, he sido la hermana de "en medio" de dos trastos... y me ha tocado cargar con la "correción" y con "ser ejemplo", para uno con el "mira tu hermana que es más chica" y a la otra "mira tu hermana mayor"...
Y mientras todo eso pasaba... yo pensaba... Ay! dios, que pasaría si vieran mi realidad?
Así, que adopté con resignación el cargo... total... si no se van a enterar...

Abrazo al alma. Me gustó y mucho.

Sonia dijo...

Sabes?, a siempre me ha pasado eso, he sido la hermana de "en medio" de dos trastos... y me ha tocado cargar con la "correción" y con "ser ejemplo", para uno con el "mira tu hermana que es más chica" y a la otra "mira tu hermana mayor"...
Y mientras todo eso pasaba... yo pensaba... Ay! dios, que pasaría si vieran mi realidad?
Así, que adopté con resignación el cargo... total... si no se van a enterar...

Abrazo al alma. Me gustó y mucho.

Ene dijo...

La gente y las circunstancias a nuestro alrededor, se queden o se vayan, nos van haciendo, con un poco de nuestra parte. Y al final, sin darnos cuenta, acabamos siendo como somos, incluso si no sabemos cómo somos. Y podemos no echarlas de menos, porque vienen otras personas, y otras circunstancias, a continuar con la labor. Y la rueda no para de girar.

prometeo dijo...

"aún navego entre lo que fui y lo que quiero ser" me ha encantado esa frase. A veces estar bien gritar "voy a romper las ventanas"...y tener una amistad como la que describes es un lujo, hay gente que nos marca justo porque no pretende hacerlo

niña imantada dijo...

Así es, Sonia, al final tod@s nos cuadramos ante ese papel, es casi imposible salir de él cuando todos te miran desde esas gafas.

Pero no es justo! También tenemos derecho a equivocarnos y a transgredir normas, a ser libre en definitiva. Al final, muchas veces lo conseguimos, pero nuestra naturaleza hace que se lo ocultemos a quienes nos cargaron el cartel de "niña perfecta".

Me alegra saber que no estoy sola en este trabajo no remunerado jejeje :P

niña imantada dijo...

Sí, Ene, todo es un ir y venir y hay que disfrutar sencillamente dle movimiento.

niña imantada dijo...

Esa gente inesperada, prometeo, suele marcarnos más que much@s de los que nos acompañan toda la vida, y es lindísimo además, idealizar su recuerdo y seguir aprendiendo de él con el paso del tiempo.

Besos, guapo!

 
template by suckmylolly.com