miércoles, 21 de julio de 2010

A VECES ME ENAMORO

Llevaba aquella sandalias marrones de plataforma que ahora veo horribles y que mi madre se empeñó en guardar “porque están nuevas” y “por si te da por volver a ponértelas”. 
También la camiseta azul que pensaba que me sentaba tan bien y cuya vida alargué más de lo recomendable. Tenía 11 años. De vacaciones en la playa, como tantas veces, me tocó compartir cuarto con un niño al que detestaba, mi hermano. Mis padres descansaban en una habitación al final del pasillo, en un pequeño patio que se abría al final de la línea recta iluminada con pequeños farolillos de cerámica. Yo solía ducharme con avidez tras llegar del chapuzón mañanero o de media tarde, meterme en mi combinación favorita (que incluía esos zapatos tan altos, la camiseta de tirantes y una falda pantalón verde que dejaba ver de principio a fin mis piernas) y corría nerviosa al cuarto de papá y mamá. No lo hacía porque les extrañara, si no más bien, para cruzarme a las 14.05 con el joven alto y de dudosa procedencia que estaba alojado en la puerta contigua en compañía de una atractiva y delgada morena. Me detenía y de pie, escuchaba el girar de la llave y cocinaba a fuego lento mi mejor sonrisa: “Hola”. “Hola”, respondía él, no con pocas dificultades, y debía pensar que yo era una niña de lo más tierna. Con el tiempo los engranajes pierden su frescura y a una le cuesta más enamorarse. Sobre todo cuando te rompen el corazón y no contentos con eso, te lo esparcen en un cajón de arena para que la recomposición sea, si cabe, más complicada. Para ser sinceros, desde la última vez que eso pasó, ya había perdido la esperanza de que alguien llegara a mi vida y embaldosara nuestro alrededor, mandando a la mierda tanta maldita arena. “¿Cuándo fue la última vez que te enamoraste?”. Me equivoqué; le respondí que hacía tres años. En realidad, la respuesta debería haber sido otra: me enamoré en el momento en que me cogiste de la mano y me invitaste a conocer(te) París.

23 comentarios :

Vértigo dijo...

que bonito... gran entrada!! me ha encantado.

Ich Selbst dijo...

Precioso.

Küsse.

Nacho dijo...

¡¡Aaaaaaaaahhhhhh!! Love is in the aaaiiir ninona ninona love is in the aaaiiir ooooh ooooh oooooh!

Sonix dijo...

Me ha encantado! Es precioso comprobar que uno puede volver a enamorarse. Y nunca fue más adecuada la entrada al título del blog. ;D

niña imantada dijo...

Gracias, Vértigo!

Tú sí que eres bonita!

niña imantada dijo...

Ich Selbst dijo

Danke ;)

niña imantada dijo...

jajajaja, Nacho.

niña imantada dijo...

Nada es para siempre. El "billete de vuelta" parece que está ahí esperando que hagamos uso de él, Sonix.

Gracias, guapa!

Domingo dijo...

Me encanta leer a Marta "pose de tipa dura" Mediano escribir estas cosas. Estás tan guapa cuando te pones ñoña. ¡Ja,ja,ja,ja! Nah, envidia, pura envidia, no me hagas caso. :P

niña imantada dijo...

jajajajajajajajajaja

Todo es pose, Domingo, me delataste, jajaja.

¡Un besazo! :)

Ene dijo...

Son este tipo de entradas las que me obligan a seguir con (la misma) avidez (con la que tú te duchabas) este blog. Gracias por escribirlo.

niña imantada dijo...

Sinceramente, Ene, son este tipo de comentarios los que me animan a seguir escribiendo ;)

¡Muchas Gracias!

Vallisoletana Impasible dijo...

Suerte que aún quedan artesanos por el mundo dispuesto a lo imposible;)Muy, muy bonita esta entrada Eme;)

Caótica dijo...

Mientras lagrimas emocionadas recorren mis megillas me alegro de decirte que creo que aun puedo volar, que aun no he perdido mi capacidad de ilusionarme y que el algun momento, en algún lugar, alguien podrá contemplar cuanta magia llevo dentro.

Gracias a magas como tu, aún la conservo. Eres grande!

la fuente de sed dijo...

Jeje, en mi opinión enamorarse no cuesta más que un segundo, da igual si tienes el corazón bien protegido y hasta entregado, si lo tienes por ahí campando libremente o si está destrozado hecho añicos y mezclado con mierda en un cajón de arena. No tiene porque ser de esa manera (tan rápido), pero puede serlo. Que cosas.
Un besazo.

niña imantada dijo...

Gracias, Valli!

Artesanos y artesanas, no te olvides ;)

Un besazo!

niña imantada dijo...

Tú sí que eres mágica, Caótica! Y preciosa, no dejes nunca de creer!

Es genial sentirte cerca :)

Besos de protección solar, pásalo bien en la playa, bombón.

niña imantada dijo...

No sé, fuente de sed, a mí no me parece tan fácil eso de enamorarse, o sí? Quién sabe... quién entiende al corazón.

A enamorarse!

Ich Selbst dijo...

Te he dejado un premio en mi blog.

Me he enamorado de cómo escribes!!!!!

:D

Küsse!!

raúl dijo...

esos flechazos primigenios son muy especiales, "the first cut is the deepest" que decía cat stevens, pero la gente que tiene corazón ancho dispone de mucho espacio para cortarse, una y mil veces. la sangre es vida!

Julieta dijo...

Qué boniiiiitoooo!, me dajaste una sonrisa grande. Me sentí en verano, qué bien escribís :D

niña imantada dijo...

Uy, te sentiste en verano, ¡eso sí que me halaga!

Gracias, guapetona, me alegro de que te gustara ;)

Organza* dijo...

Terminé de leerte con un suspiro. Reina!! Qué bueno saber que todo esto te está pasando esa etapa es riquisima! muy especial lo ves todo bonito con una gran sonrisa sientes que nadie puede contra ti! Y es que es complicado creer en alguien despues que te han vapuleado tantas veces - buee y aveces te indagas "Será justicia divina por tantos no que propinaste ni tantos eh?"

Te dejo mil besos mi reina de las Españas!!!

 
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