sábado, 12 de junio de 2010

EL SENTIDO DEL GUSTO

Cuando te gusta alguien amanece igual de temprano, pero tu sensación es de haber dormido trece horas de golpe.
Madrugar te cuesta menos y tus galletas ricas en fibra te parecen bañadas en chocholate. Sonríes a la gente, tarareas canciones ñoñas y el optimismo a veces te toca al timbre y te invita a bajar. Pero también, vives pendiente del móvil, del correo electrónico o el Facebook y mides cada palabra pensando: "¿Habré hecho bien? ¿O debería haberle escrito algo diferente?", y acabas cuestionando cada uno de tus actos, poniendo en jaque tu naturalidad.
Cuando no te gusta nadie, vives más tranquila. Te cuesta más salir de la cama, pero al menos no tienes preocupaciones ni en qué pensar al acostarte. Vives al día, y si al tipo aquel no le gusta lo que le dijiste la otra noche, te la suda. Eres tú, siempre tú, aunque a veces -también- piensas que jamás volverás a enamorarte.

26 comentarios :

Ness dijo...

Siempre queremos lo que no tenemos !! Cuando no tenía novio, lo ansiaba. Pero aprendí a ordenar mi vida, a quererme y a estar a gusto. Ahora que lo tengo, por un lado estoy todo el día contenta sabiendo que luego le voy a ver y por el otro, eché por tierra todo aquello que conseguí antes de tenerle.

Es cuestión de ver qué compensa ;)

Te escribí en el otro blog. Te dije que llevaba tiempo leyéndote y hace justo dos días decidí yo hacer mi propio blog. Te dejo aquí por si te apetece pasarte.

Un saludo, nos vemos!

http://loquenuncaleerias.blogspot.com/

niña imantada dijo...

Lógicamente son estadios diferentes y no se puede tener exactamente lo mismo en ambos, pero lo importante es estar feliz.

Ya te eché un ojo ;)

¡Nos leemos!

Caótica dijo...

Dejé de medir mis palabras hace ya unos años. Ahora no me duran más de un mes. Creo que me da una pereza increible que me guste alguien, que me haga estar pendiente de mi movil silencioso, de mi correo electrónico o de mi facebook. Lo de medir mis palabras me lo prohibí, poco despues de prohibirme fingir orgasmos.

niña imantada dijo...

Yo nunca aprendí a medir mis palabras, ¡soy demasiado impulsiva!

Espero que lo de los orgamos tampoco acabe haciéndolo. Por ahora, no, se me nota también en la cara.

¡Besos!

Vértigo dijo...

siempre me gusta alguien... no puedo evitarlo!

niña imantada dijo...

Eres gustadora, Vértigo, jejeje.

Vanne dijo...

Cuanta razon tienes! jajaja:)
unbesazo!

niña imantada dijo...

¡Gracias!

¡Besitos, Vanne!

Domingo dijo...

Lo malo es cuando viene el (dis)gusto, pero mientras tanto que nos quiten lo bailao. :)

Beto Fdez. dijo...

Jejeje... la mujer de las contradiciones, te voy a llamar desde ya...
Pero en esta ocasión, (como en las anteriores), te voy a dar la razón, porque cuando uno está enamorado, hasta los Osos Amorosos te parecen monísimos, pero a la vez tiene la "obligación" personal de hacerlo todo bien, o como esa persona te hace ver que está bien... pero cuando no lo estás, no piensas en nada, te dejas llevar... y te la suda todo lo relacionado a la manera de actuar: actuas y punto.
Gran reflexión, si señorita.

niña imantada dijo...

Bueno, pero gustar únicamente, como cuando éramos crí@s, también tiene su gracia.
Te ayuda a cargar con el día a día.

¡Besos, Domin!

niña imantada dijo...

jejeje, no me contradigo tanto, Beto, no creas, ¡o igual sí!

Tod@s tenemos dentro de nosotr@s pequeñas contradicciones, todo en este mundo tiene dos caras(o más!).

¡Feliz domingo, majo!

Caótica dijo...

Este post me ha recordado a un poema de Benedetti:

Tengo miedo de verte
necesidad de verte
esperanza de verte
desazones de verte

tengo ganas de hallarte
preocupación de hallarte
certidumbre de hallarte
pobres dudas de hallarte

tengo urgencia de oírte
alegría de oírte
buena suerte de oírte
y temores de oírte

o sea
resumiendo
estoy jodido
y radiante
quizá más lo primero
que lo segundo
y también
viceversa.

niña imantada dijo...

Maravillosa aportación, Caótica.

Mejor que el sabio Benedetti no se puede decir.

Gracias, me encantó releerlo :)

Julieta dijo...

Mejor contado, imposible. Ni falta hace decirte que estoy conectada a la segunda parte...y es verdad esas galletas de fibras son horribles! también el desamor.
Qué buen buen post!, un beso.

la fuente de sed dijo...

A veces se piensa eso, si, y es curioso, luego cuando sí que te enamoras, mirar atrás y pensar que en realidad nunca antes lo habías estado.
Yo creo que son como ajustes mentales necesarios e inconscientes y quizá hasta alejados de la realidad, pero tampoco sobrevaloremos la realidad ¿no?
Un besazo.

raúl dijo...

las cosquillas mariposales dan retortijón, sí. mejor volar con alguien sin turbulentar, después del necesario rodaje. ya llegará, coño, ya llegará!

Beto Fdez. dijo...

Señorita Imantada... ¿me puede usted dar su consejo?
Pásese por mi blog. A ver si alguien ayuda, please.

Vallisoletana Impasible dijo...

Mmm, nada como ese no se qué cuando te gusta alguien... Es impagable;) ( Y tarde o temprano siempre acabas siendo tú.

niña imantada dijo...

Bueno, Juliet, pues hay que asociarse a la ¡primera! Y tirar a la ventana estas malditas galletas de fibra :P

¡Un besazo!

niña imantada dijo...

Ajustes necesarios, fuente de sed, para no caer en los mismos errores e ir más precavid@s, ¿tal vez?

Un besazo.

niña imantada dijo...

Tienen efecto secundarios las mariposillas, raúl, pero la verdad es que son estupendas para el autoestima y la rutina (sobre todo mañanera).

niña imantada dijo...

Ahora mismo le echo un ojo, señor Beto ;)

niña imantada dijo...

Impagable... totalmente, Valli, sobre todo cuando no se espera.

Las cosas que nunca se dicen... dijo...

Claramente es una conducta de dependencia tóxica. ¿Estar pendiente de los juicios del otro? ¿Cuestionarse si habré hecho bien o no? ¿si lo que dije fue lo apropiado?
Es el precio de la dependencia, una constante preocupación por gustar, por ser aceptado o aceptada, por cumplir con las expectativas que el otro o la otra tiene de ti.
La respuesta es sencilla. Nunca vas a satisfacer las expectativas imaginadas y deseadas que otra persona tendrá de ti, porque eso es un error. Y cuando aquel o aquella se dé cuenta de que es así, quizás te deje como un trapo tirado en cualquier sitio. Total, no cumples sus requisitos esperados...
Aquel o aquella que te quiera de forma sana y verdadera será por quien eres y por quien puedes llegar a ser siguiendo tu propio camino, y acompañándote en él, para disfrutar de tu compañía.
Encontrar alguien así, ¿es posible? ¿tú qué crees? y en el caso de que tengas la suerte de encontrarlo/a, ¿habrá enamoramiento mutuo? mejor no pensar.
Un beso niña imantada (la que a veces se enamora)
Jordi

niña imantada dijo...

Amar de forma sana. Ésa es la respuesta a tus primeras líneas. Es complicado, y no sólo por encontrar a otra persona que te ame de sea manera, sino porque nosotr@s mism@s muchas veces nos intoxicamos.

Siempre me ha parecido un milagro encontrar a alguien "sano", y lo mismo que tú le gustaras a ese alguien. A veces el sol entra por mi ventana y pienso que igual, "esta vez´sí".

¡Sólo nos queda creer! O no creer, en estado puro, qué vamos a hacer, o si no... dejar la vida pasar.

Un beso, Jordi.

 
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