jueves, 1 de abril de 2010

COMO UN CARRETE DE PELÍCULA VELADO POR EL SOL

Quedamos a las seis y para variar, llego diez minutos tarde. Ya sentadas en el bar ella pide las cañas. "Está más guapa que nunca", pienso, pero no se lo llego a decir. 

Me cuenta que ha conocido a un fantasma; no de esos que te entran un sábado noche sin más, "éste es un chico raro", de esos que te encadenan con sus puntos suspensivos a la raya torcida de su boca. La entiendo bien. Yo también he sentido alguna vez la complicidad flotando en el aire y hasta he creído ver a su espalda un pliego en blanco que me rogaba una nueva historia con un distinto final. Lo he sentido pero no he hecho nada o no he sabido qué hacer. No sé bien si por cobardía o por miedo todo ha quedado ahí, como un carrete de película velado por el sol.

18 comentarios :

raúl dijo...

las fotos nítidas, las firmezas, son enemigas de lo fantasmal, y a veces sienta muy bien agarrarse a algo sólido, aunque perdamos cierto halo de misterio. fantasmadas las justas, vamos.

niña imantada dijo...

Pues sí, raúl.
Aunque pierda misterio, casi mejor un DVD que una concatenación de fotogramas que no sabemos si van a algún lado.

The Seeker dijo...

No estoy de acuerdo con Raul.
Odio lo sólido. Lo sólido no va a ninguna parte. Lo sólido se convierte en vacuo antes de que podemos siquiera parpadear.
No seas cobarde.
Hay dos formas de perder, siendo derrotado, o sin haberlo intentado.

Vallisoletana Impasible dijo...

Bueno, pues a lo mejor la cosa está en hacerle cambiar de castillo. Lejos de su hábitat natural, a lo mejor va cogiendo forma y se convierte de raro en especial con la facilidad con la que tú imprimes un final de película apropiada para la ocasión:)

niña imantada dijo...

Claro, The Seeker, lo gaseoso es más atractivo, sobre todo si andas detrás de escribir una novela.

Otra cosa es vivir de estas historias, a la larga (a no ser que seas un superhéroe o una superheroína) hacen daño.

¡Aunque tienes razón! El que no se arriesga, no gana ;)

niña imantada dijo...

¡Ésa es una buena idea, Vallisoletana!

Sé de un bar con azulejos que le sentarían muy bien a esa chiquilla y a su acompañante ;) (y no te digo ya nada si además les acompaña una cañita y una rica empanada chilena).

caliope dijo...

Enigmática y atrayente relato. La imagen del carrete velado por el Sol, en donde se pierde para siempre las historias de otros, es tremendamente evocadora.
Me encanta. ;)

Domingo dijo...

Algunos somos licenciados en acumular carretes de películas velados por el sol, pero los que he podido revelar me han dado grandes satisfacciones, y eso es con lo que me quedo. :)

niña imantada dijo...

Sí, Caliope, hay personas, miradas, sonrisas, historias enigmáticas que nos atraen como si centros de gravedad se trataran.

niña imantada dijo...

Todos cargamos con nuestro propio almacén de rollos de película, ¿verdad, Domingo?

Y a veces (en mi caso casi siempre los domingos o cuando llueve) proyectamos nuestro pasado en la pared blanca del salón y hale, a recordar...

¡Un besito!

Vértigo dijo...

ya... y guardamos esos carretes.. y ahí están... a veces me parecen horribles, pero otras me parece que dan sentido a la vida... no lo sé...

niña imantada dijo...

Sí, Vértigo, a mí me pasa igual.

Creo que es como el buen vino: con el tiempo somos más benevolentes con esos recuerdos hechos película. Si la cosa no va bien, recién estrenada nos parece una mierda.

Asturiela dijo...

me parece interesante tu comparación ya que aun velados por el sol los carretes encierran imagenes, vidas, momentos que por nuestro descuido o por gusto propio dejamos pasar. Hoy mas que otros dias no estoy convencida de nada ni sé lo que me(nos) espera aunque supongo que la vida no se mide en hacerse esperar.
Te mando un beso de esos que resuenan con cariño.

niña imantada dijo...

Esperar viviendo, sí, Asturiela, porque que nos llegue un buen papel o buenos compañeros de reparto no depende de nosotras mismas precisamente.

Ojalá tengamos suerte (de una vez).


¡Un besazo :)!

Anónimo dijo...

Viví muchos años esperando......esperando algo, que no sabía que era pero esperándolo mientras vivía. Guardándome cosas para ese momento......y al final me dí cuenta de que la espera impedía la vida, impedíe que creciese (no es que lo haya hehco mucho desde entonces...jejeje), impedía que me realizase plenamente.
Hoy día sé que la vida es el conjunto de experiencias y vivencias a las que vamos dando forma en ella. Hoy no espero nada.....
No es verdad, miento. Hoy cuando me levanto espero poder vivir un día completo y pleno ofreciendo y recibiendo felicidad. Hoy cuando me acuesto espero poder levantarme mañana.

Un brigadista más....

niña imantada dijo...

Obviamente "esperar" implica "expectativas" y si ellas no se cumplen, "frustación". ¡Vaya ecuación del carajo!

Así que tienes razón, el secreto de la vida es justamente: vivir.

Pd: Yo espero seguir conociendo gente maravillosa como tú (esté o no afiliad@ a alguna brigada ;) ).

Anónimo dijo...

Gracias por el comentario, pero a gente normal como yo la hacen buenas personas gente como tú!!!!!!!

The brigadier......

niña imantada dijo...

No, hombre no, Brigadier, tú eres lo que eres por tí mismo y por cómo te comportas con los demás (¡no me metas a mí en el ajo :P!).

 
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