Yo a los 26 descubrí una trampilla de emergencia... y no dudé en utilizarla. ^^ Las puertas y ventanas que no falten, eso sí, para salir y entrar, y para ver lo que hay fuera.
Quizás la cuestión está en el punto de mira. ¿Por qué a los veinte, de pronto, un@ ve las puertas? Supongo que lo importante es darse cuenta de eso mismo, precisamente, el motivo por el cual un@ descubre las puertas. Tal vez, se dé cuenta entonces que es capaz de atravesar paredes. ¿No crees?
Ya, es verdad, sin puertas al final hubieramos acabado aprendiendo a volar. En fin, hoy ando algo conformista, con no olvidarnos de andar... Un besazo.
No me gustan las niñas frágiles que caminan como si lo hicieran sobre una cuerda de tender (ni la soberbia con que mascan chicle al pasar por tu lado). Me gustan los amigos que se abrazan cada día como si un horrible conflicto bélico les hubiera separado durante años. Me gustan las parejas de ancianos que (aún) pasean cogidos de la mano como en aquellos (no tan felices) años treinta. Me gusta el primer bocado del niño a su merienda. Me gustan los gorros con orejas. Me gustar ser como soy y convencerme de lo contrario sólo me traerá problemas.
A todo el mundo se le llena la boca con el "haz lo que sientas", pero la realidad es que más de uno y más de dos y tres, calientan un sillón que en nada se parece a la tumbona que soñaron . Y no hablo sólo de comodidades, sino de huracanes, de lo que te sale de dentro y te repite cada mañana que ése no es el lugar donde deberías permanecer más de cuatro horas.Por desgracia todos o casi todos estamos tutelados, incluso más allá de la mayoría de edad, por los progenitores del "deber ser" y el "lo apropiado", un par de caballeros vestidos de Armani y de sonrisa encantadora que sin presión ninguna y haciéndote sentir más libre que la especulación en Wall Street, reconducen con una pulcritud perversa tus deseos más viscerales. ¿O tú has estudiado la carrera que siempre soñaste? ¿Nunca has dicho "no eres tú, soy yo"? ¿Te marchaste de aquel trabajo bien pagado porque sentías que no te llenaba? ¿O no le diriges la palabra porque te aburre y no sabes...
Comentarios
Las puertas y ventanas que no falten, eso sí, para salir y entrar, y para ver lo que hay fuera.
¿Por qué a los veinte, de pronto, un@ ve las puertas?
Supongo que lo importante es darse cuenta de eso mismo, precisamente, el motivo por el cual un@ descubre las puertas.
Tal vez, se dé cuenta entonces que es capaz de atravesar paredes. ¿No crees?
En fin, hoy ando algo conformista, con no olvidarnos de andar...
Un besazo.
Buen finde sevillano!